Antes de firmar un contrato de gestión hotelera, una de las preguntas que todo propietario se hace es: ¿Cuánto me va a costar el operador?
La respuesta a esta pregunta tan típica está en la estructura del management fee y entenderla bien puede marcar la diferencia entre un contrato equilibrado y uno que te dé dolores de cabeza durante los próximos 15 años.
Por eso hoy, te contamos todo acerca del managament fee para que sepas a la perfección cómo funciona.
¿Qué es el management fee hotelero?
El management fee (o tarifa de gestión) es la remuneración que percibe el operador hotelero por darte sus servicios de gestión.
Esto nunca es un precio fijo ya que es una estructura en dos tramos diseñada para alinear los incentivos del operador con los tuyos como propietario.
Entiendo la estructura del management fee: los dos tramos
Cómo te decíamos el managament fee se divide en dos tramos que permitan equilibrar los intereses del operador con los tuyos. Estos tramos son el base fee y el incentive fee por rendimiento o resultados. Vamos a ver cada uno de ellos.
Tramo 1: Base Fee (fee sobre ingresos)
El base fee es un porcentaje que se aplica sobre los ingresos brutos totales del hotel, sin importar los resultados de la gestión. Es decir, se paga, aunque el hotel no genere beneficio.
En España, el rango más habitual está entre el 2% y el 5% de los ingresos brutos totales, aunque el porcentaje puede variar:
El base fee sirve para pagar la operación como tal, es decir, es como un pago base por el servicio del operador: la dirección del equipo, la gestión financiera, el reporting, la comercialización y los sistemas que se apliquen.
Tramo 2: Incentive Fee (fee sobre resultados)
El incentive fee es un porcentaje que se aplica sobre el GOP (si tienes dudas sobre qué es no te pierdas nuestro artículo sobre KPIs hoteleros) una vez que este supera un umbral mínimo acordado.
Es decir, el Incentive Fee solo se paga si el hotel genera resultados y beneficios.
En España el rango más normal está entre el 8% y el 15% del GOP cuando supera el umbral de beneficio pactado.
El objetivo de este segundo tramo es que los intereses del operador y los tuyos como propietario se unan: si el operador consigue que el hotel vaya bien ganará más y tú con él. Si no lo consigue, no cobrará el incentivo.


¿Qué más puede incluir la remuneración del operador?
Además del management fee, algunos contratos incluyen otros conceptos de remuneración que pueden interesarte pero que sin duda tienes que conocer para poder negociar mejor tus condiciones:
Suele ser un porcentaje muy pequeño sobre los ingresos que genere el hotel (Entre un 0,5 y un 1,5%).
Es una provisión mensual (normalmente entre el 3 y el 5% de los ingresos) que se destina a un fondo de reserva para mantenimiento y renovación del mobiliario y equipamiento del hotel.
Como negociar el management fee: 6 palancas clave:
La negociación del management fee es más flexible de lo que la mayoría piensan. Lo más importante es saber sobre qué aspectos puedes negociar para que ambos lleguéis a un acuerdo rentable. Estas son las palancas con más recorrido:
Señales de alerta que deberías vigilar en un contrato de gestión
De cara a que tanto tu gestor hotelero como tu podáis estar seguros con el acuerdo, hay varios aspectos que revisar para evitar sorpresas desagradables una vez empecéis a trabajar:
El management fee es el precio de una buena gestión, y como cualquier precio, vale la pena entenderlo bien antes de aceptarlo. Un contrato bien negociado no es el que tiene el fee más bajo: es el que alinea correctamente los incentivos del operador con tus intereses y establece mecanismos claros de control y salida.
En Aylanz estructuramos contratos de gestión con total transparencia en la remuneración y con objetivos de rendimiento concretos y medibles. Si estás en proceso de seleccionar operador o de revisar tu contrato actual, contáctanos.